En las movilizaciones organizadas y convocadas por la oposición durante los meses de abril a julio de 2017, se ha evidenciado el uso de niños, niñas y adolescentes, para cometer actos de violencia política, vulnerando sus derechos consagrados en la Constitución y en las leyes.
El Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Comisionado Francisco Eguiguren, en el marco del 163 período de sesiones de la CIDH, celebrado en Lima, Perú, manifestó su profunda preocupación por el uso de niños, niñas y adolescentes para cometer actos de violencia política en Venezuela en las movilizaciones organizadas y convocadas por partidos políticos y dirigentes de sectores de la oposición en los meses de abril a julio de 2017. En este sentido, realizó un llamamiento público: “A las organizaciones que realizan protestas, recalcar que estas tienen que ser estrictamente pacíficas y que no pueden promover o incentivar la participación de niños, niñas y adolescentes en este tipo de actos” En nuestro país los niños, niñas y adolescentes son reconocidos explícitamente como sujetos plenos de derecho que ejercen progresivamente su ciudadanía en función a su desarrollo evolutivo y con la debida orientación de las personas responsables de su crianza, de conformidad con los artículos 39 y 78 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), el artículo 5 de la Convención sobre Derechos del Niño (CDN) y los artículos 10, 11 y 13 de la Ley Orgánica para la Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA).
Por este motivo, desde Sures estimamos que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a participar en manifestaciones públicas pacíficas y sin armas, siempre que se cumplan una serie de
condiciones indispensables para su protección integral:
1. Que su grado de desarrollo y madurez les permita comprender adecuadamente el ejercicio de ese derecho y las responsabilidades que se desprenden de ello;
2. Que cuenten con las debidas orientaciones de sus padres, madres, representantes o responsables; 3. Y, lo más importante, que el contexto en que se desarrollan las manifestaciones no
amenacen o vulneren su interés superior, derechos y garantías.
Sin embargo, en las movilizaciones organizadas y convocadas por partidos políticos y dirigentes de sectores de la oposición durante los meses de abril a julio de 2017, se han registrado múltiples
casos en los cuales se evidencia el uso de niños, niñas y adolescentes, inclusive de muy corta edad, para cometer actos de violencia política, la mayoría de las veces alentados, apoyados y dirigidos por personas adultas y por dirigentes de partidos políticos de la oposición.