Las organizaciones venezolanas Sures, Género con Clase, Red Ciega, Movimiento de Inquilinos y Tricontinental de las Relaciones Internacionales (TRISOL), agrupadas en la coalición Evolución democrática y organismos de integración regional, participaron el día 3 de junio de 2018 en la ciudad de Washington en el foro de la sociedad civil, en el marco de la 48 Asamblea General de la OEA.

La coalición cerró el evento con su intervención, donde señaló la necesidad de que el continente americano continúe siendo un territorio de Paz, anhelo de nuestros Pueblos, considerando los riesgos generados por la inversión desmesurada en presupuestos militares, la carrera armamentista y, sobre todo, por doctrinas y prácticas militares contrarias a los derechos humanos y la democracia.

Igualmente se expresó que hoy algunos Estados se están alejando de la diplomacia de paz y se están acercando a alianzas militares con Estados del Norte, responsables directas en la ejecución arbitraria y en abierta violación del derecho internacional de acciones militares, guerras e invasiones a países del Sur. También se manifestó la vuelta a modelos de desarrollo ya superados que generan exclusión, a través de la drástica reducción del presupuesto público en inversión social, políticas agresivas de privatización de los servicios públicos esenciales, el incremento estridente de sus deudas públicas internacionales y la sujeción de sus decisiones soberanas a los requerimientos de los organismos financieros internacionales.

Dichos elementos generan un efecto negativo sobre la realización de los derechos humanos, y también tienen impacto sobre la legitimidad democrática, el incremento de la conflictividad social, y atentan con el propósito de avanzar hacia una seguridad integral que tome en cuenta las necesidades de la población.

Por último se hizo énfasis sobre cierta tendencia que retorna a modelos ya superados de diplomacia coercitiva, acentuando el unilateralismo y despreciando los espacios colectivos y democráticos de integración regional para la solución pacífica de controversias entre los Estados. Esta tendencia se aleja de la Carta de la OEA y supone olvidar el largo camino avanzado por la comunidad internacional para asegurar la paz estable y la seguridad multidimensional.