Ginebra, Suiza.- La organización social Sures participó en el 39° periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, junto a otras organizaciones de la sociedad civil venezolana, donde recalcó los intereses estratégicos económicos y geopolíticos que tienen países poderosos contra Venezuela y solicitó el cese de las medidas coercitivas unilaterales, las cuales representan un impacto negativo en la realización de los DDHH de los venezolanos y las venezolanas.

Asimismo en la presentación del informe del relator especial de las Naciones Unidas para la promoción de un orden internacional democrático y equitativo Alfred De Zayas, quien visitó Venezuela en 2017, SURES destacó que el entonces Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, no tomó en consideración dicha información y obvió los informes entregados de manera personal por organizaciones independientes, de amplia trayectoria y no politizadas de Venezuela, lo cual dio como resultado un informe parcializado.

La directora  de SURES, María Lucrecia Hernández, invitó a la Alta Comisionada Michelle Bachelet a trabajar en conjunto con todas las ONG de Venezuela; sin distinción, sin criterios discriminatorios de selectividad. “La convocamos a escuchar a todas las voces de nuestro país en su pluralidad; y con ello superar la parcialidad política que evidencio públicamente su predecesor”.

Por último resaltó el impacto negativo de la agresión multifacética de las medidas coercitivas unilaterales, SURES señaló que estos afectan  los derechos humanos en Venezuela, especialmente en los grupos de personas en mayor vulnerabilidad como las niñas, niños, adolescentes, personas con discapacidad, adultas y adultos mayores, personas que requieren atención en salud, incluyendo muy especialmente quienes viven con VIH/SIDA, realidad que vulnera el Derecho Internacional Público y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.